El equilibrio entre muchas partes aparentemente dispares, que se reúnen para alcanzar un fin y mantenerse en él, aún variando esas partes e incluso, aún desapareciendo algunas de ellas, eso es Armonía.

Una parte de esa Armonía, una parte armónica que explicamos mediante leyes que entran dentro de nuestra comprensión, de nuestra lógica, esa parte es el Universo Conocido.  Por todo ello, antes de hablar de la persona y de su salud, tenemos que citar a la Armonía y la parte que tratamos de conocer y explicar de la misma, mediante proposiciones, teoremas y  leyes, el Universo,  donde todos estamos. Todos somos pequeños armónicos.

Como parte inseparable de la vida del ser humano está la enfermedad, y al hablar de enfermedad tenemos que hablar de Medicina.  Y como el ser humano vive en sociedades muy dispares entre si, y la Medicina que tienen esas sociedades son también diferentes, aún partiendo del mismo deseo que es el lograr la armonía de la salud, y compartiendo el conocimiento logrado a través del tiempo para obtener y conservar la salud, tenemos que hablar de muchas Medicinas.

 

Existen pueblos en los que los enfermos, o las personas que presentan alguna alteración de su aspecto personal, son considerados enemigos y portadores de desgracias para los demás; ocurre con los albinos en algunas zonas de Africa que son apartados de su entorno y a veces abandonados, cuando en realidad de lo que son portadores son de alteraciones genéticas heredadas de sus padres, que provocan la no producción del pigmento Melanina, que colorea la piel, los ojos y el pelo y que los lleva a tener baja visión, a tener quemaduras al exponerse al sol, y a algunas otras alteraciones dependiendo del tipo de albinismo. Hay otros pueblos que siguen empleando elementos mágicos y religiosos para obtener la salud, y lo hacen de forma única, pero si emplean, además, la Medicina,  no cabe duda que la fe, el creer en algo, ayuda mucho.

 

Todos los pueblos que son y han sido persiguiendo la felicidad y la salud, adquirieron su conocimiento de la práctica del error-fracaso, frente al éxito-salud y, además de escritos dejaron buenos refranes que se sigue usando como  de grandes cenas están las sepulturas llenas a cena de vino, desayuno de agua, hay que comer para vivir, no vivir para comer. y un larguísimo etcétera. La Armonía, la Medicina, la Fe nos llevan a ser todos Seres Armónicos.